La «Misa criolla» del argentino Ariel Ramírez, una auténtica ópera latinoamericana

Esta obra musical de naturaleza religiosa y folclórica fue inspirada por el músico argentino cuando vivió en un convento en Wurzburgo, Alemania

Imagen del concierto pre navideño de «La Misa Criolla organizado por la embajada de Argentina en Alemania el 23 de Noviembre de 2017 en la iglesia Kaiser-Wilhelm-Gedächtniskirche, como celebración del 50 aniversario del estreno de esta obra.

Si a la ópera en general se le describe como una obra dramática musical cuyo texto se canta total o parcialmente y con el acompañamiento de una orquesta y de una coral, es innegable que con la composición musical de “La Misa criolla”, creación artística del genial músico y compositor argentino Ariel Ramírez, necesariamente estaremos asistiendo a través de esta reconocida composición, a una verdadera ópera con diseño argentino y con acento musical latinoamericano.

La inspiración de esta magna obra musical se comenzó a gestar cuando Ariel Ramírez durante una gira por Europa a comienzos de los años cincuenta fue acogido en un convento católico localizado frente al que había sido un campo de concentración alemán durante la segunda guerra mundial. El claustro está ubicado en la ciudad universitaria de Wurzburgo en el estado alemán en Baviera y Ramírez llegó allí por recomendación del sacerdote holandés Wenceslao van Lun, para pernoctar algunos días en aquel lugar debido a que allí residían unas monjas que hablaban algo de español.

Muy seguramente el ambiente del convento frente a ese espacio de horror que fue el campo de concentración tuvo un fuerte impacto sobre el compositor, pero indudablemente el factor determinante de esa inspiración fue la historia que sus anfitrionas las dos monjas alemanas, Elisabeth y Regina Brückner le relataron. Ellas habían vivido en ese mismo convento desde cuando el terreno del frente había sido convertido en campo de concentración y conocieron, en alguna mínima medida, los abusos y los horrores que allí se cometían. Ellas decidieron de manera resuelta mitigar en medio de sus muy escasas posibilidades el sufrimiento de los prisioneros, dejándoles todos los días a hurtadillas algo de comida a través de un pequeño orificio abierto en la alambrada de la prisión, corriendo el riesgo de morir ejecutadas en la horca que era el castigo con el que se disuadía a quienes suministraran clandestinamente alimentos a los prisioneros. Todos los días la comida era recogida por alguien a quien nunca pudieron conocer, hasta que de pronto un día ya nadie más la volvió a tomar, así supieron ellas el doloroso fin de aquellos prisioneros judíos que se encontraban cautivos en ese lugar.

El 23 de Noviembre de 2017 la embajada de Argentina en Alemania organizó la celebración de un maravilloso concierto pre navideño en la iglesia Kaiser-Wilhelm-Gedächtniskirche y como celebración del 50 aniversario del estreno de este concierto. Bajo la dirección de Pablo Woiz, la interpretación vocal de Anabella Zoch y la maravillosa interpretación coral del coro “Societas” de la Universidad de Cartagena e Colombia, se llevó a cabo entonces en Berlín una de las más preciosas interpretaciones de la emblemática obra operática latinomericana, La Misa Criolla, presentación en la que la participación del público fue tan nutrida que la mayoría de los asistentes debieron asistir de pie u ocupar otros espacios disponibles como las escaleras e inclusive en el área externa de la iglesia en la que se llevó a cabo este evento, desafiando inclusive el frío propio de la noche en esta temporada invernal.

La primera presentación internacional de la Misa Criolla se llevó a Cabo en Alemania en 1967

Es preciso mencionar que el estreno al público a nivel internacional de la Misa Criolla se realizó en la ciudad alemana de Stuttgart el 9 de marzo de 1967, en la Mozart-Saal Kultur und Kongresszentrum Liederhalle, con la participación entonces del hoy disuelto grupo musical Los Fronterizos.

En Berlín la obra se volvió a presentar cincuenta años después, por eso deseamos recordar al elenco que se hizo presente la noche del 23 de noviembre de 2017:

Dirección musical: Pablo Woiz
Solista: Anabella Zoch
Charango y guitarra: Diego Jascalevich
Persusión: Martín Iannaccone
Contrabajo: Rodolfo Paccapelo
Piano: Pablo Woiz
Elenco Encanto e invitados
Director del coro: Ernesto Arámburo
Coro: Coral Societas de la Universidad de Cartagena, Colombia
Director del coro: Rafaél Gómez

El desarrollo del programa:

Primera parte

-La 7 de abril (Andrés Chazarreta)
-Los hermanos (Atahualpa Yupanqui)
-Chacarera de un triste ( Hermanos Simon)
-Navidad Nuestra ( Ariel Ramírez / Felix Luna)

-La Anunciación
-La peregrinación
-El Nacimiento
-Los pastores
-Los reyes magos
-La huida

Pausa

Segunda parte

-O sole mio (Diego Jascalevich)
-Antiguo dueño de las flechas (Ariel Ranmírez /Félix Luna)
-Alfonsina y el mar (Ariel Ramírez / Félix Luna)
-Misa criolla (Ariel Ramírez / Félix Luna)
-Kyrie
-Gloria
-Credo
-Sanctus
-Agnus dei

Coral Societas de la Universidad de Cartagena, Colombia

La obra, la composición, la inspiración:

La Misa criolla es una obra musical de naturaleza religiosa y folclórica compuesta para ser interpretada por un solista, un coro y una orquesta. Fue compuesta y grabada por primera vez en 1964 y lanzada como un album discográfico en 1965 bajo la interpretación del muy reconocido grupo folklórico Los Fronterizos. Es natural que ya haya sido interpretada por los mejores y más famosos artistas de todo el mundo, entre los que se incluyen José Carreras, Chabuca Granda, Mercedes Sosa o Patricia Sosa, entre tantos otros.

El trabajo musical se estructuró recurriendo al uso de ritmos musicales tradicionales de Argentina, que fueron ajustados rigurosamente al orden consecutivo de la misa católica, de tal manera que se estableció de la siguiente manera:

El “Kyrie” – Tema: Vidala-baguala
El “Gloria”- Tema: Carnavalito-yaraví
El “Credo”- Tema: Chacarera trunca
El “Sanctus” – Tema: Carnaval cochabambino
El “Agnus dei” – Tema: Estilo pampeano sureño

Los textos litúrgicos fueron adaptados por el sacerdote Antonio Osvaldo Catena, quien como amigo personal de Ramírez y fungiendo entonces como presidente de la Comisión Episcopal para Sudamérica, participó activamente en el proyecto y junto a él los otros sacerdotes, Alejandro Mayol y Jesús Gabriel Segade, este último el encargado de hacer los arreglos corales.

Dicha composición fue dedicada por Ramírez a las dos monjas alemanas antes mencionadas antes en este artículo, las hermanas Brückner del convento de Wurzburgo, como un homenaje a ellas y a todas aquellas personas ejemplares y valientes que inclusive arriesgan sus propias vidas para de alguna manera ayudar o mitigar el sufrimiento de otros seres humanos en dificultades.

La obra originalmente fue compuesta y grabada como un álbum musical por la agrupación de Los Fronterizos en el que las voces de Eduardo Madeo, Gerardo López, Julio César Isella y Juan Carlos Moreno quedaron grabadas para siempre, tambien en el imaginario popular. La música estuvo a cargo de Jaime Torres (charango), Chango Farías Gómez (percusión), Raúl Barboza (acordeón), Luis Amaya (guitarra), la Cantoría de la Basílica del Socorro, dirigida por el padre Jesús Gabriel Segade, y una orquesta integrada por instrumentos regionales, dirigida por el mismo Ariel Ramírez.

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